Personas con mentalidad de crecimiento

Un cuento que ilustra el poder de desarrollar una mentalidad de crecimiento es el de la carrera entre la tortuga y el lince. El lince estaba tan convencido de que ganaría la carrera que se sentó y se durmió.  

La tortuga siguió a su paso, siempre convencida de que tenía la posibilidad de ganar. Cuando despertó el lince, corrió lo más rápido que pudo, pero ya era muy tarde, la tortuga había ganado. 

El lince tenía una mentalidad fija. Entendía que su habilidad innata lo iba a llevar a ganar siempre. 

La tortuga tenía una mentalidad de crecimiento.  Entendía que tenía que esforzarse y trabajar duro para ganar. Pero la tortuga tampoco le tuvo miedo al fracaso, de haberlo hecho, nunca se hubiese enfrentado al lince.  

Cómo piensan las personas con mentalidad de crecimiento

Como ya hemos visto en este módulo, la mentalidad de crecimiento es una actitud y forma de pensar que se basa en que todas las habilidades se pueden aprender y desarrollar.  Las personas con una mentalidad de crecimiento piensan de una forma muy diferente a las personas con una mentalidad fija. 

Una mentalidad de crecimiento te lleva a ser más adaptable en tu vida; entiende que puede lograr muchas cosas aunque implique el desarrollo de habilidades y destrezas que aún no tiene.

Mentalidad Fija vs. Mentalidad de Crecimiento

En la siguiente tabla se muestra lo que pasa por la cabeza de una persona con mentalidad fija y lo que pasa por la cabeza de una persona con una mentalidad de crecimiento:  

¿Cómo podemos fomentar una mentalidad de crecimiento?

Mentalidad Fija Mentalidad de Crecimiento
Soy muy malo en esto ¿Qué es lo que me está faltando?
¿Estoy en el camino correcto? Soy excelente haciendo esto
Me rindo Emplearé algunas de las estrategias que he aprendido
Esto es muy difícil Esto va requerir de mi tiempo y esfuerzo
No puedo mejorar esto Todo es mejorable… seguiré intentando
Nunca seré tan inteligente Voy a aprender a hacer esto
El plan “A“ no funcionó ¡Vámonos al plan B ó C!

Implica cambiar nuestra forma de pensar y de actuar identificando los obstáculos que  inhiben el desarrollo de actitudes para una mentalidad de crecimiento como las siguientes:

Abrirse al cambio

Estamos viviendo en un momento de muchas transformaciones. Abrazar el cambio en vez de resistirlo nos permite navegarlos y potencialmente generar cambios significativos.

Ser más autoconsciente

Para poder crecer y cambiar, primero tenemos que conocernos. ¿Cuáles son tus limitaciones? ¿Cómo las trabajas?  Conocerte te ayudará a identificar las áreas en las que necesitas más crecimiento y adoptar una actitud de mejora continua.

Aprender del fracaso

Aprende a ver el fracaso como una oportunidad de aprendizaje.  Cuando fallamos, es importante siempre reflexionar sobre los principales factores que contribuyeron al fracaso y cómo podrías hacerlo diferente en una próxima ocasión.

Enfocarse en el proceso y no sólo en el resultado

Donde más se aprende es en el proceso.  Enfócate en lo que funcionó y por qué.  Estar bien consciente del proceso te permitirá mejorarlo y construir sobre el mismo. No es sólo llegar al destino, es el camino.

Perseverar

Trata los obstáculos y problemas como retos.  Abrázalos. Aprender a atravesar estos  problemas y obstáculos, y seguir con los ojos en la meta.