La acción se traduce a felicidad
Crear sistemas y rutinas que te funcionan, te permite organizar tus recursos para ser más feliz.
Organizarnos significa planificar previamente cuanto tiempo le vamos a dedicar a cada tarea y analizar en cuáles acciones vamos a necesitar mayor involucramiento y, por tanto, mayor energía.
Te ofrezco algunas ideas para que puedas organizar tu rutina diaria:
Pasa un día registrando todo lo que hacesEn una agenda o planificador, registra cada labor que realices cada media hora, indicando el inicio y final de cada actividad. Al final del día tendrás un indicador de lo que haces cada día.Reduce las actividades no deseadasDefine en cuáles actividades te gustaría invertir menos tiempo.
Elimínalas de tu lista y escribe algunas actividades productivas que reemplacen las anteriores.Organiza tu día y conviértelo en un horarioReorganiza las actividades como quieras que sean. Imagina cuánto tiempo te tomará cada actividad y agrégale media hora adicional de lo que imaginaste.Reserva tiempo para descansarTen 7 u 8 horas para dormir. Reserva tiempo para descansos e interrupciones. Debes dejar un descanso de 30 minutos de tiempo libre, o varios descansos de 5 a 10 minutos entre actividades.Prueba tu rutina por un díaEscribe todo con los horarios de cada actividad. Si hiciste algo diferente escríbelo también y la razón de por qué lo hiciste y si no resulta, cambia tu horario de acuerdo a las experiencias que tuviste. Repite el horario hasta que llegues a tu rutina más aproximada.
Anterior
Siguiente
Te recomiendo este sistema más simplificado para organizar tus asuntos:
El “sistema” es muy simple, te lo traduzco.
• Saving: Guarda
• Yourself: A ti mismo
• Some: Algún
• Time: Tiempo
• Energy: Energía
• Money: Dinero
La idea de esto es que te pongas en primer lugar, te dediques tiempo, ahorres dinero e inviertas tus energías sabiamente.
¡Recuerda que tienes la capacidad de traducir tus acciones en felicidad!
¡Sé proactivo/a contigo mismo y tu vida!
A continuación te comparto una lista de las acciones que debes asumir para sentirte feliz y pleno a largo plazo y de manera sostenible.
No solo comas, aliméntate.
En ocasiones tratamos a nuestro cuerpo como si fuera “un zafacón” (he sido culpable de esto casi toda mi vida), y no nos damos cuenta de que con azúcares, grasas saturadas, comida chatarra, estamos deteriorando nuestros órganos, incluyendo nuestro cerebro, ya que ¡allí es donde está la felicidad!
Para hacer el cambio en las decisiones alimentarias que tomamos todos los días es importante comer conscientemente. Esto significa dejar de comer lo primero que aparezca y prestar atención a lo que ingerimos.
Estos son algunos alimentos que favorecen la actividad de nuestra mente y nos ayudan al buen funcionamiento del cerebro, promoviendo así nuestra capacidad de ser felices.
Chocolate negroEspárragosSalmón EspinacaAceite de oliva extra virgenLegumbresAjoCoco
Anterior
Siguiente
Hidrátate
El cuerpo humano está compuesto en un 75 % de agua, y el cerebro se compone de un 70% de este elemento.
Consumir agua nos permite liberar toxinas, mejorar nuestro metabolismo, fortalecer el sistema inmunitario, entre otros beneficios, a fin de maximizar el funcionamiento diario de tu cuerpo.
Mueve tu cuerpo
Moverte contribuye en gran medida a mantenerte sano, ayudando a tu cuerpo a liberar tensiones, reducir los niveles de estrés y ansiedad.
Sin importar cuál sea tu ejercicio o práctica favorita, es importante que adoptes un hábito o rutina de ejercicio.
Duerme
En la última década y como resultado de los efectos negativos causados por la falta de sueño, se han publicado varios libros y documentales que explican la importancia del descanso y del sueño profundo, incluso su impacto en nuestros niveles de felicidad.
Durante el sueño nuestro cerebro sigue activo, por lo que juega un papel fundamental en nuestro estado emocional y calidad de vida.
Quiérete
Quererse es cuidarse, conocerse a sí mismo y saber lo que nos hace sentir bien.
Es valorar tu alma para tomar decisiones que contribuyan positivamente a tu bienestar.
Quererse es aceptarte como alguien merecedor de algo valioso.
Sonríe
Recuerda que las emociones se contagian, y una sonrisa, reflejo de una emoción positiva como la alegría, provoca en ti y en los que están cerca, esa misma emoción.

“Las personas felices planifican acciones, no resultados”.
Denis Waitley
[h5p id=”345″]
