Estrategias para la autorregulación
Disciplina
La habilidad de autorregulación va de la mano con la “disciplina”. La disciplina es el fundamento de que nuestras metas se cumplan.
Es decidir hacer ejercicio, aún estando cansados, porque entendemos los beneficios que brinda para nuestra salud. O, decidir trabajar media hora más en un proyecto por tres días corridos para poder cumplir con una fecha de entrega.
La disciplina es la que determina las decisiones que te empoderan o te limitan. Esto es lo que contribuye a crear buenos o malos hábitos. Por lo que tener disciplina complementa tu capacidad de autorregulación.
Estrategia para mejorar la autorregulación
Como hemos visto hasta ahora, poder reconocer y después pensar sobre tus sentimientos y emociones te permite controlar cómo respondes a ellos. Te permite contar con las herramientas emocionales para enfrentar situaciones difíciles y poder responder de manera positiva y proactiva.
Hay una serie de estrategias que nos pueden ayudar a fortalecer y desarrollar nuestras habilidades de autorregulación:
Respira
El simple acto de respirar profunda y lentamente por 30 segundos le manda al cerebro el mensaje que estamos seguros y nos desconecta de nuestro tronco cerebral que vive en ataque o defensa.
Cuando nos desconectamos de la parte más primitiva del cerebro podemos accesar al centro emocional, regularnos emocionalmente y pasar al centro ejecutivo para planear, priorizar, organizar, razonar y controlar nuestros impulsos al mismo tiempo que podemos sentir empatía por todos los involucrados en la situación.

Emociones y creencias
Identificar cuál es la emoción que está presente en nosotros en este momento para conectar con ella. Volvemos a respirar por 30 segundos. Al mismo tiempo, identificamos cuáles son las creencias que tenemos sobre la situación, las personas que la rodean, y proceder a cuestionar estas creencias.
Esto nos ayuda a identificar qué es real y qué es ficción, cuáles pueden ser juicios de valor o sesgos que podemos tener y así ver más claramente cuál es la realidad. Aprende a reconocer cuándo las emociones están gobernando tus pensamientos.

Comparte tus metas
En el momento que compartes tus metas, de repente se hacen reales. Se vuelve un plan que estás comprometido a cumplir.

Usa la visualización
Es una representación visual de tus metas. ¿Cómo se vería tu vida si logras tus metas?
Busca imágenes que representen ese futuro imaginado y deseado. Esta representación visual te sirve como un recordatorio diario de lo que quieres lograr. Mantiene tu intención.

Controla lo que puedes controlar
Una de las claves de la felicidad es reconocer cuando no se tiene el control y soltar. Pensar en cosas sobre las cuales no tienes control sólo genera estrés y ansiedad.
Analiza cuál podría ser la solución y decide si es una solución que puedes poner en práctica. Si no, suelta.

Para fortalecer tus habilidades de autorregulación, debes ser más consciente de las habilidades que ya tienes y cuáles no. Pregúntate cómo podrías desarrollar más autocontrol o ser más responsable o innovador/a. Reflexionar continuamente sobre estas habilidades te ayudará a fomentarlas.

Las estrategias de autorregulación resumidas en este módulo son sólo algunas de las que puedes asumir para fomentar esta habilidad. Es probable que emplees otras que sean también efectivas.
