Design Thinking y la innovación

Jeanne Liedtka, una pionera del “Design Thinking” y profesora de administración de empresas en la Escuela de Negocio Darden de la Universidad de Virginia, considera que el “Design Thinking” (lo cual ella describe como una tecnología social) puede hacer para la innovación lo que hizo la “Gestión de la Calidad Total” (TQM) en los años ochenta para la manufactura: Desatar todo el potencial creativo y radicalmente mejorar productos, servicios y procesos en las empresas.

Formas en que el “Design Thinking” impulsa la
innovación:

Identificar problemasNo se trata solo de desarrollar productos y servicios, tiene mucho que ver con identificar los problemas y las necesidades de tus clientes, para crear soluciones efectivas.Fomenta la colaboraciónRequiere de mucho trabajo en equipo a fin de que sea efectivo, y que los equipos se alineen en torno a un objetivo común. El pensamiento colectivo es sumamente valioso para la ideación de soluciones exitosas.Conocimientos Profundos de los Clientes/UsuariosLos mejores productos y servicios son aquellos que responden de la manera más adecuada a las necesidades y expectativas del cliente. Se enfoca en resolver el problema al cliente, creando soluciones centradas en él.Aumenta la confianza creativaAl ofrecer un marco de cómo pensar, las personas tienden a sentirse más seguras al proponer sus ideas y sumarlas a las de otros. Se aceptan todas las ideas y no se juzga.Mejora la experiencia del clienteEl hecho de que el usuario y/o cliente está en el centro del proceso de diseño hace que el producto y/o servicio se diseñe o rediseñe desde su perspectiva. Esto contribuye a crear una mejor experiencia con el producto o servicio.
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“Design Thinking” es una herramienta que te permite abordar muchos aspectos de gestión, que van desde la identificación de problemas o retos organizacionales, a la creación de propuestas de soluciones innovadoras.

“Design Thinking” es