Pensamientos distorsionados
Los pensamientos y nuestras emociones
Los pensamientos distorsionados son aquellos maneras erróneas que tenemos de procesar la información, es decir, malinterpretaciones de lo que ocurre a nuestro alrededor, generando múltiples consecuencias negativas.
Estos son algunos de los pensamientos distorsionados que pueden afectarnos más comunes son:
El filtraje
Cuando centras toda tu atención solo en los detalles negativos de una situación y te concentras solo en eso, dejando de lado el resto de los detalles positivos.
La polarización:
Es cuando ves las cosas de una manera determinante en que es “todo o nada”, sin considerar las circunstancias de las situación o admitir matices intermedias.
Esta manera de pensar está arraigada en el perfeccionismo: O eres perfecto o eres un fracaso.
La sobregeneralización:
Esto es cuando sacas una conclusión general de una sola ocurrencia, por lo que piensas que algo negativo que pasó en una ocasión volverá a ocurrir una y otra vez.
La interpretación del pensamiento:
Caemos en esta distorsión del pensamiento cuando creemos que adivinamos lo que los demás están pensando, o que “conocemos” “perfectamente” sus motivos e intenciones. Esta forma de pensar es una especie de proyección donde te imaginas que otros sienten y reaccionan de la misma forma tú.
El catastrofismo:
Es esa tendencia de siempre esperar o pensar lo peor de cada situación.
Esta manera de pensar siempre se va por la más horrenda de las posibilidades dejando de lado todos los factores que intervienen y que se han de considerar.
Las palabras “y si…” son las que preceden cada pensamiento fatalista.
El razonamiento emocional:
El razonamiento emocional es cuando tomamos nuestras emociones como prueba de la verdad, a falta de datos objetivos. Cuando hacemos eso olvidamos que una cosa es lo que sentimos y otra es lo que es la realidad.
La personalización:
Este tipo de pensamiento distorsionado es cuando pensamos y creemos que lo que la gente hace o dice es sobre nosotros.
La culpabilización:
Esta distorsión del pensamiento es la actitud de empeñarse en encontrar un culpable cuando las cosas no salen como imaginaste.
Buscar culpables ante algo que sucede de una manera que no deseabas no va a mitigar tu dolor, ni tampoco va a cambiar lo sucedido.
